Missatge de Gaudí “Oblida o perdona”
A mi me resuenan muchísimo estas palabras. Yo lo entiendo así, si eres incapaz de olvidar, al menos perdona. Y funciona al revés, si no eres capaz de olvidar, al menos olvida. Ha sido como una sesión de arte terapia y me ha parecido fascinante intentar descifrar los misterios que nos fue dejando Antoni Gaudí en sus obras a través de las numerosas pruebas que he hecho hasta dar con la que realmente funcionara. He imitado la letra de Antoni Gaudí sin ninguna intención de reinterpretarla.
Con la bendición de la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia de Gaudí por parte del papa León XIV me ha venido a la mente una frase de Gaudí que dejó dibujada a pulso en la Pedrera, o casa Milà, ya que “pedrera” en verdad era una descripción humorística de los periódicos de la época por la austeridad y el color natural de la piedra con la que hizo la casa, que recordaba a una pedrera en catalán, una cantera en castellano.
Es una frase que yo interpreto a mi manera, ya que en verdad no se sabe qué quiso decir Gaudí a disgusto de la propietaria Roser Segimon que estaba casada con un Milà y por eso se llamó la casa Milà, pero se tendría que llamar casa Segimon. Tuvo un litigio con Gaudí y este ganó y dio sus beneficios a la caridad.
Lo que se refiere a las inscripciones Gaudí dejó escritos de forma constante, repetitiva y obsesiva, sobre los muros de sus edificios, innumerables muestras de sus cargas espirituales. No pedía permiso, teológico a la familia para la que trabajaba. En este caso son 14 columnas que pertenecen a la planta de los Milà, pudo hacer las inscripciones en otras de las alas de la casa. Según como acabaron las cosas con Antoni y Roser a mi me da que era como una llamada de atención a la humildad, ya que esta frase está acompañada de otras palabras. Charitas; Rosa; perdona; olvida; todo; lo bueno; cree.
Podría considerarse un acto vandálico religioso, y me divierte la idea.
Toda la casa Milà recuerda a un espacio marino con olas, algas y demás vegetación marina. A mi estas inscripciones me han recordado a cuando hacemos dibujos en la arena con un palito o con los dedos. Muchas veces vemos en la bajamar los caminos o pistas que han dejado caracoles marinos o bígaros.

